Tanto los empresarios individuales como las empresas en forma de sociedades mercantiles, en su mayor parte tienen mucho en común, la asunción de riesgos económicos, laborales, fiscales entre otros.

Debido a la crisis se ha generalizado y fomentado por parte de la administración el autoempleo por el que un trabajador asalariado se convierte en empresario, con la ventaja que esto supone al estado en cuanto a la cobertura social se refiere.

De esta forma el número de autónomos y pequeñas empresas crece sin solución de continuidad, al haber más empresas del mismo ramo las ofertas son cada vez más agresivas y se produce la llamada devaluación interna al disminuir los precios para el mismo bien o servicio, de forma inmediata se amplía el abanico de recaudadores tanto de impuestos como de cotizaciones sociales

El número pues de potenciales votantes es muy alto pero no hay una conciencia de clase como la hay entre los trabajadores por cuenta ajena y los funcionarios y trabajadores de organismos y empresas públicas, mientras que estos se decantan por los partidos populistas y de izquierdas , el autónomo tanto individual como empresario no proyecta una afinidad política clara

Por una parte la mayor parte de los partidos se declaran de centro derecha o socialdemócratas , pero su discurso se dirige al tipo de ciudadano asalariado o funcionario dejando una gran parte de la población ( que además tiene en su mano la llave del empleo en el país ) con la sensación de soledad que normalmente tiene el empresario a la hora de la toma de decisiones y que se agrava cuando en todo el arco parlamentario no hay ningún partido que represente y defienda los intereses de las Pymes y autónomos , en España no está reconocida la figura del lobby como existe en otros países por lo que el acceso a una decisión política en defensa de sus intereses no existe .

Parece que con este prólogo se antoja necesario que se cree un partido claramente decantado a los intereses de estos colectivos empresariales, las decisiones legislativas afectan de forma directa al futuro de muchas empresas y a su viabilidad de futuro a corto, medio y largo plazo y consecuentemente la continuidad o no de los servicios que prestan y los puestos de trabajo directos e indirectos que producen.

Cada vez es mayor la regulación a nivel administrativo y esa regulación tiene como fuentes las leyes aprobadas en el parlamento, el asociacionismo es importante para los empresarios pero no suple la falta de representatividad en los organismos que realmente fijan el curso de la economía como son las cámaras de congreso y senado, las grandes compañías con su amenaza de desinversión sí que tienen fuerza en las instituciones.

Parece que hay un complejo por parte de los ciudadanos que no están de acuerdo con las leyes restrictivas y prefirieran leyes más liberales, hasta ahora no se vende la defensa de los intereses de los autónomos y pequeños empresarios pero ante la posible coalición de un partido populista y un frente de izquierdas es posible que la economía privada tenga otra vuelta de tuerca en cuanto a la legislación económica y social.

FERMIN TORRENS ALZU (asesor de empresas)